Archivos Mensuales: julio 2015

Un pequeño homenaje a mis “iaios” en el Día de los Abuelos

Estándar

Sin-título-744x340Hoy, 26 de julio, es el Día de los Abuelos, un día conmemorativo dedicado a los abuelos dentro de la familia. Al recordar esta fecha, he pensado que ellos fueron de importancia vital en mi infancia y juventud, han sido importantes a lo largo de mi vida cuando ya no estaban, y muchas veces los recuerdo por todo lo bueno que me aportaron. Hoy les quiero hacer un pequeño homenaje con su recuerdo aquí plasmado. Ellos han contribuido a lo que hoy soy yo y son piezas fundamentales de mi historia.

Mis abuelos por parte materna se llamaban Lola y Paco, y por la parte paterna, Amparo y Julio. Tengo muchos recuerdos de ellos, mi “iaia” (“abuela” en valenciano) Amparo estaba delicada, no tardó en quedarse ciega por una diabetes. A mí me pusieron este nombre por ella, y también se decía que tenía un cierto parecido físico. Con mi “iaia” Lola mi hermana y yo, así como otras primas, tenía 6 nietas en total, pasábamos mucho tiempo, al trabajar nuestros padres. De modo que ella se ocupaba muchos ratos de nosotras, y siempre he pensado que esta circunstancia nos permitió “nutrirnos” mucho de ella, y en cierto modo estoy agradecida de que el trabajo de mis padres, en este caso hablando ya por mí, me lo permitiera. A ella siempre la he visto como una gran hada, tenía amor para todas nosotras, para toda la familia en general.

A mis dos “iaias” las recuerdo como dos mujeres muy cándidas, de trato sencillo, sin picardía o doblez, eran mujeres realmente buenas y amorosas, ambas se expresaban en valenciano y creo que tenían poco o nada dominio del castellano.

De mi “iaia” Lola recuerdo además su cariño por las plantas y las flores, que creo que a mí me viene de ella, el colorido de la gran terraza de su casa, en la que se veían macetas de todos los tamaños y colores con plantas que ella cuidaba con gran mimo, y que muchas veces yo le ayudaba a regar, al igual que las otras nietas. También recuerdo algunas historias de su infancia y juventud que nos contaba en una mecedora de la época a la que todas queríamos subir, hoy puedo decir que, aunque a su forma, tenía una buena oratoria y capacidad de comunicación. Con sus relatos, nos dejaba a las 6 nietas boquiabiertas, siempre tenía algo que contar o decir, aunque más de una vez contaba historias que ya habíamos oído en otras ocasiones, pero a nosotras nos daba igual, nos lo pasábamos muy bien con ella. Era una mujer simpática, y lo contaba todo con cierta gracia, poniéndole entonación y voces a los personajes que interpretaban las historias de su vida. Tenía una gran memoria.

También recuerdo que la muerte se la llevó rápidamente, con el buen tiempo, bastó una llamada de teléfono de mi abuelo, que lo que son las cosas… atendí yo, pues era la única que estaba en ese momento en casa, y unas horas de espera… Yo no pude ir a su entierro, y me ofrecí a cuidar a mi abuelo, que prefirió quedarse también en casa, ya era muy mayor (de hecho, se llevaban muchos años de diferencia de edad, para él era su segundo matrimonio).

Fue la que más rápido se fue de los cuatro y creo recordar que la segunda, después de mi “iaia” Amparo. Hoy la vuelvo a recordar como una mujer inmensa, llena de luz y amor. Y tampoco sería justo no dedicar alguna palabra en este párrafo a mi “iaia” Amparo. Y la primera que me viene a la mente es bondad. De mi “iaia” Amparo recuerdo además lo bien que hacía el “cocido valenciano”, era su especialidad y toda la familia se lo reconocía, aunque ella no hacía alarde de ello. Lo cierto es que, como bien se decía, “los bordaba”… Y también recuerdo que era la más aficionada a escuchar la radio, de hecho seguía, entre otros programas de la época, el Consultorio de Elena Francis.

Nunca la vi quejarse ni mostrar dolor ni tristeza, aunque, como decía antes, se fue quedando poco a poco ciega. Sí recuerdo la pena de sus hijos por esta enfermedad que se iba apoderando de ella. Yo entonces no podía imaginar lo que suponía esa vivencia, y creo que aún hoy tardo en hacerme una idea de lo que podría ser pasar por ello e imaginar un mundo sin color. Hoy puedo decir que ella era la abnegación por todo lo que tuvo que renunciar a causa de su enfermedad, pero una abnegación bien llevada, siempre con buena actitud, al menos de cara a los demás.

De mi “iaio” Julio, el marido de mi “iaia” Amparo,  recuerdo su picardía, su sentido del humor y su tremenda gracia, y también su -en ocasiones- mal humor, aunque exento de malicia, con las cosas que le molestaban o situaciones que le desagradaban, que no tardaba en manifestar quejándose  en voz alta, algo que heredó mi padre, tanto respecto a la gracia como al mal humor, pero lo recuerdo desde el cariño y la peculiaridad de este carácter. Lo cierto es que de un extremo se podían pasar al otro… Eso sí, nunca he conocido a personas tan graciosas, y en la familia también eran vistas así, eran “tremendos”… A los nietos nos hacía aprender poesías y pequeñas historias de los pueblos de la Comunidad Valenciana, también tenía mucha memoria, y en el salón de su casa, hacíamos recitales que él organizaba. Os aseguro que acabábamos aprendiéndolo todo de memoria. Y, como premio, nos daba pesetas y, años después, duros. Eso sí, había que ganárselo y él se esforzaba en que fuera así. Era una recompensa al trabajo bien hecho. Algo que también me llamaba la atención de él era como se sabía todos los pueblos de arriba a abajo de nuestra Comunidad Valenciana, las costumbres y fiestas de diferentes pueblos, etc. Cosas de los mayores que ya poco, por no decir nada, se encuentran entre los adultos de hoy.

De mi “iaio” Paco, que fue el último en morir, con noventa y muchos años, recuerdo su carácter firme, su seriedad, su prudencia, su férrea voluntad… quizá por cómo había tomado las circunstancias que le habían tocado vivir y sufrir.  Aún así, lo visualizo como un fuerte arbusto, de hecho nos costó entender que él también podía morir, y así fue, tampoco fue la excepción. Era un hombre de pocas palabras, al contrario que su mujer, pero “cuando hablaba, dictaba sentencia”. Creo que era el más culto de los cuatro, pues por lo visto había leído más y tenía más estudios, e incluso en el colegio había recibido premios extraordinarios como alumno aventajado de los que alguna vez hablaba, e incluso guardaba algunos premios que nos mostraba. Recuerdo también su gallato, cómo el paso del tiempo lo hacía su fiel compañero, y cómo se iba haciendo cada día más blanco su pelo. De los cuatro, recuerdo también que era el único que hablaba en castellano.

Creo que no tengo ya mucho más que decir, al menos por hoy. Ya me voy sin antes expresar mi agradecimiento, si a algún lugar puede llegar, por todo lo que me dieron mis “iaios” Amparo, Lola, Julio y Paco, por todo lo que aprendí de ellos, por esa infancia tan feliz que tuve, aunque entonces no imaginaba el momento de hacerme mayor y contar esta historia… Ahora, echando la vista atrás, veo que, al menos en mi vida, centrándome en el plano emocional, se repiten ciclos con un común denominador: el dar y recibir amor, el cariño por las personas, la alegría por todo lo que me regalaron, en este caso mis abuelos. Como decía al inicio, ellos han contribuido a lo que hoy soy yo, y añado, en lo bueno y mejorable que espero lograr en lo que de mi vida me quede, al menos lo intentaré. Sí me imagino a veces como abuela bondadosa y cándida, seguramente me gustaría, repitiendo el modelo de mis abuelas, candidata a abuela desde luego sí que soy teniendo un hijo, pero no sé lo que me deparará la vida… De momento, me considero nieta afortunada.

¿Y tú?, ¿cuáles son los recuerdos más bonitos que tienes de tus abuelos?

Nace el blog “Ciudades Amigables con las Personas Mayores”

Estándar

Interesante entrada del blog de la Asociación Jubilares (http://www.jubilares.es), que trabaja para normalizar la inclusión social de las personas mayores, teniendo como principal valor el respeto y la promoción de la autonomía personal. En una reciente entrada da a conocer el blog de nueva creación “Ciudades Amigables” del IMSERSO (https://colaboracion.imserso.es/entornoColaboracion/view/view.php?id=193). La Red Mundial de Ciudades Amigables con las Personas Mayores tiene como objetivo impulsar el envejecimiento activo mediante la optimización de la participación, la mejora de las condiciones de la salud y el aumento de la seguridad de los entornos, con el fin de mejorar la calidad de vida de las personas mayores. Gran iniciativa, dado el modelo de sociedad hacia el que vamos con el envejecimiento de la población…  Os animo a su lectura y a que hagáis comentarios.

Jubilares

Nos entusiasma el proyecto, su enfoque eminentemente PARTICIPATIVO, y nos alegra por ello anunciar el nacimiento de este blog, cuyo enlace animamos a seguir con periodicidad. Reblogeamos:

Presentación del Proyecto Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores

 ¿Qué es la Red Mundial de Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores?

Es un proyecto impulsado por la Organización Mundial de la Salud con el objetivo de contribuir a la creación de entornos y servicios que promuevan y faciliten un envejecimiento activo y saludable. Por una ciudad amigable con el envejecimiento entendemos aquella en la que las políticas, los servicios y las estructuras relacionadas con el entorno físico y social de la ciudad se diseñan y reorganizan para apoyar y permitir a las personas mayores vivir dignamente, disfrutar de una buena salud y continuar participando en la sociedad de manera plena y activa.

El Imserso es el organismo encargado de…

Ver la entrada original 476 palabras más

Abrazos por la memoria para luchar contra el Alzheimer

Estándar

11667298_305543392902636_4235118023257753579_nDesde principios de este mes de julio y hasta el próximo 21 de septiembre, Día Mundial del Alzheimer, las Asociaciones de Familiares de Personas con Alzheimer de la Comunidad Valenciana están volcadas en una campaña de sensibilización sobre la enfermedad, basada en mostrar imágenes de personas abrazándose, a través de las redes sociales. Son los abrazos por la memoria que pretenden cubrir todo el territorio valenciano en una muestra de solidaridad y compromiso con esta enfermedad que cada vez afecta a más personas.

La campaña abrazos por el Alzheimer” es una iniciativa de la Federació Valenciana d´Associacions de Familiars de Persones amb Alzheimer (FEVAFA), entidad que desde 1997 lucha por mejorar la calidad de las personas afectadas y la de sus familiares, y que está compuesta por 36 asociaciones asistenciales en la Comunidad Valenciana.

El objetivo de la campaña es que el público se una a la misma demostrando con un gesto su implicación en la lucha contra el Alzheimer, enviando a través de las redes sociales una imagen de un abrazo.

La OMS ha declarado la demencia como una prioridad de salud pública, pero, según la FEVAFA, ni en España ni en la Comunidad Valenciana existe una política de Alzheimer que prevenga la situación en un futuro. “Sabemos que la cifra de personas diagnosticadas con demencias se duplicará a medio plazo y si no hacemos algo hoy, no estaremos preparados mañana”, destacan desde la federación.

Únete a los “abrazos por la memoria a través de:

Twitter: #abrazosporlamemoria

y Facebook: http://www.facebook.com/AbrazosporlaMemoria

Fuente: FEVAFA (http://www.fevafa.org)

Campaña de crowdfunding para mejorar la nutrición de mujeres indias con VIH

Estándar

t3_Plan-nutricional-vih-sida_fundacion-vicente-ferrer_10078La Fundación Vicente Ferrer (FVF) ha lanzado una campaña con el objetivo de recaudar los 30.000 euros necesarios para financiar el Programa de Nutrición de 700 mujeres indias durante un año. La India es el tercer país del mundo en número de personas contagiadas por el Virus de Inmunodeficiencia Adquirida (VIH) y 750.000 de ellas son mujeres. La discriminación de género en este país afecta también a la nutrición de la mujer, ya que ellas siempre están a la cola en la alimentación del hogar.

El sur de la India, donde esta entidad desarrolla su proyecto, concentra el 53% de los casos. Según fuentes de la organización, uno de los factores que agrava esta situación es la desnutrición que padecen las mujeres, especialmente en las zonas rurales. Según las costumbres locales, son las últimas en el orden de alimentación. Desde la infancia, una niña está peor alimentada que un niño. Los índices de desnutrición y mortalidad infantil son más frecuentes en el caso de ellas.

La mujer rural, además, realiza un exceso de esfuerzo físico, trabajando dentro y fuera del hogar. Según la FVF, esto, unido al déficit nutricional, pone en situación extrema la salud de una mujer con VIH. Una buena alimentación es fundamental para tolerar el tratamiento antirretroviral y reducir el riesgo de enfermedades oportunistas.

La campaña de crowdfunding que ha lanzado la Fundación Vicente Ferrer a través de la plataforma de micromecenazgo MIGRANODEARENA (http://www.migranodearena.org/es/reto/6991/plan-nutricional-para-mujeres-con-vihsida/), es un reto que pretende implicar a buena parte de la sociedad sensibilizada y comprometida con la transformación de las comunidades más desfavorecidas.

A través de esta campaña, la FVF ofrece un Programa de Nutrición a mujeres con VIH/Sida para mantener su equilibrio nutricional y proteger su sistema inmunológico. Este complemento alimenticio contiene trigo, arroz, cereales, aceite de girasol, cacahuetes y lentejas.

Según la organización, muchas de ellas son contagiadas por sus propios maridos que han sido infectados tras mantener relaciones extramatrimoniales.

La Fundación Vicente Ferrer es una es una ONG de desarrollo comprometida con el proceso de transformación integral de una de las zonas más empobrecidas de la India, los estados de Andhra Pradesh y Telangana, y de algunas de las comunidades excluidas y marginadas por el sistema de castas (dalits, grupos tribales y castas desfavorecidas). Actualmente trabaja en 3.235 pueblos y beneficia a más de 2.500.000 personas.

Fuente: Fundación Vicente Ferrer